
Al hilo de lo que contábamos sobre las intenciones de Simyo de denunciar el anclaje de terminales, podríamos plantearnos qué tipo de móviles nos están vendiendo las operadoras. Porque, aunque lo parezca, la diferencia entre comprar un móvil subvencionado o uno libre está mucho más allá de su precio y la posibilidad de usar otras tarjetas.
Se ha puesto de moda desde hace unos años personalizar los móviles. No sólo serigrafiando el terminal con la marca de la operadora (que en muchas ocasiones se puede quitar, ya sea rascando o con quitaesmalte) sino también personalizando sus menús o lo que es más grave, eliminando o restringiendo algunas de sus funciones.
Lo más llamativo son los accesos directos al portal wap de la operadora por todas partes (en el menú principal, para descargar imágenes, sonidos, en la propia pantalla de espera…). Además, esta invasión de publicidad hace que al mínimo despiste caigamos en una conexión de datos no deseada (con el correspondiente coste) que sólo podemos evitar creando unos perfiles fantasmas para provocar errores al conectar, con la incomodidad que supone cuando sí queremos hacerlo.
Pero lo que más molesta son otras alteraciones, como que el sonido del disparador de la cámara no se pueda silenciar, iconos que sustituyen a los originales de los menús o la eliminación de funciones, como la actualización de firmware o los propios del fabricante, sustituidos por otros del operador… que en muchas ocasiones ralentizan inexplicablemente el software del teléfono. Leer más »
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